¿Si se cae, el internet, qué? ¿Radioafición analógica o digital?

Con la aparición de la modulación «digital» la historia de la radioafición se parte en dos. Para muchos ha significado el fin de esta afición. Para otros, en cambio, es el comienzo de una nueva era. Al decir, verdad, los cambios son drásticos.

Acostumbrados a las formas de modulación más conocidas (A.M., F.M. CW), gran parte de los radioaficionados se muestran renuentes al cambio.

La «modulación» digital ha permitido, de alguna forma, vincular la fonía a los procesos asistidos por computadora, con todos los beneficios que esto conlleva. Pero este nuevo cambio ha traído consigo algunos paradigmas que han hecho más difícil el paso hacia lo digital.

Una de las situaciones con las que más frecuencia me encuentro es que la gente asocia o vincula con mucha facilidad los sistemas digitales con el internet, hasta el punto de que se piensa que si no hay internet, no puede haber comunicación digital. Es sobre este paradigma, precisamente, sobre el que centro la plática del día de hoy.

AUDIO DIGITAL

Un radio Digital en escencia nos permite una comunicación de la misma forma como lo hacemos con un radio analógico con algunas diferencias. En el primer caso se trata de la voz digitalizada mezclada con una portadora, mientras, en el segundo caso, la voz es transportada, o bien modulando la amplitud (A.M.) o bien modulando la frecuencia (F.M.) de la portadora. Dos radios digitales se pueden comunicar entre sí en forma parecida a como se hace en forma análoga (punto a punto o por repetidor). Hasta aquí, no hemos necesitado, para nada, ni un Pc, ni una red (internet).
Con la anterior explicación queda respondida la pregunta que con más frecuencia se hacen muchos radioaficionados: ¿qué pasa si se «cae» el internet? Pués, absolutamente NADA.

La comunicación digital, en su forma básica, NO depende del internet y funciona estructuralmente igual que el sistema analógico con, prácticamente, los mismos requerimientos técnicos. En otras palabras, al igual que los sistemas analógicos, para garantizar una efectiva comunicación, se requiere que los dos radios estén en lo posible, en línea de visión directa (Line in Sight) en el caso de las bandas VHF o superiores. Las repetidoras digitales están supeditadas a las mismas exigencias físicas de los sistemas analógicos, es decir, funcionan mejor en lugares altos y tienen una frecuencia de entrada y otra de salida. La efectividad del repetidor (alcance) dependerá, al igual que en el sistema analógico, de la altura, ubicación respecto a obstáculos, tipo de antenas utilizadas y, si se quiere, de la potencia del transmisor. Una vez más, hasta aquí, no hemos necesitado, para nada, ni un computador ni un sistema de internet.

Ahora bien. Se preguntará usted ¿Cuáles son, entonces, las diferencias entre los dos sistemas?

Debemos hablar de dos tipos de diferencias. Unas «subjetivas» y, otras, «objetivas». Las primeras se relacionan con la sensación que percibimos o que escuchamos cuando alguien nos habla por un radio digital y, segundo, tienen que ver con aspectos técnicos, inherentes a cada sistema.

Veamos algunas de estas diferencias.

  • Debido a la forma en que trabajan los sistemas digitales, el sonido de fondo (background o Q R.M.) típico de los sistemas analógicos, y que tanto extrañan algunos, es anulado. Lo que sucede es que el sistema digital «extrae» solo los elementos digitalizados correspondientes a la voz dejando de lado la portadora, dando la sensación de un sonido seco y estridente. Este solo hecho desagrada a muchos colegas.
  • Ligado a lo anterior, el sistema digital no permite los desvanecimientos de señal (fading) típicos de los sistemas analógicos y que aparecen en comunicados a largas distancias o en comunicados donde no tenemos línea de visión directa. En digital se habla del «TODO» o «NADA», es decir «o se oye o no se oye». En analógico podemos escuchar, en cambio, cómo las señales se desvanecen a medida que la distancia o los obstáculos aumentan. En los sistemas digitales esta sensación desaparece debido a que, mientras exista un mínimo de señal, esta se presentará amplificada sin desvanecimiento y, una vez rebasado el umbral, desaparece por completo o se manifiesta con un sonido típico que nos indicará que hay problemas de recepción. Esto es lo que significa «todo o nada»

  • Otra diferencia, como ya se dijo, es la estridencia del sonido, comparada por algunos como un «sonido robótico» siendo más notorio en unos sistemas digitales que en otros (por ejemplo más en DMR y menos en Apco P25. (Esa es mi apreciación, muy subjetiva, por cierto).

  • En el sistema digital No se escucha la caída del repetidor

A continuación veamos algunas características técnicas que hacen diferencia entre los dos sistemas

  • Un sistema digital como el DMR permite que en una misma portadora se puedan montar dos señales diferentes sin que estas se interfieran entre sí. En otras palabras, podemos utilizar una misma frecuencia para establecer dos canales sin interferencia alguna (ver SLOT en sistemas digitales DMR). Lo anterior tiene repercusiones positivas adicionales como que el consumo de batería se reduce a la mitad debido a que los tiempos de transmisión en este sistema no son continuos sino intercalados en cada slot.
  • Facilidad de identificación de los radios. Con los sistemas digitales podemos identificar cada radio mediante asignación de ID.

  • El sistema permite crear grupos de interés (Tg) con el fin de sectorizar comunicados. En otras palabras, es posible enviar comunicados solo a algunos radios o a algunos grupos de radios sin que los demás escuchen.

  • Capacidad de enviar mensajes

  • Capacidad para manejo remoto de los radios interconectados. Es posible, por ejemplo, «petetiar» remotamente un radio determinado o inhibirlo (matarlo) mediante la función «Remote Killer». Esta función es usada principalmente como medida de seguridad cuando un radio se extravía.

  • He dejado para lo último el papel del internet en esto de las comunicaciones ya que, por un mal entendido, se tiene la idea de que sin este (el internet), no se pueden establecer comunicados con el sistema digital.

    Ahora sí, entramos al meollo del asunto (o, a la pepa, como dirían algunos)

    Hasta aquí hemos visto que los sistemas digitales se usan, en su forma básica, de la misma forma que los sistemas analógicos y que existen condiciones que afectan comunmente a los dos sistemas, independientemente de que sean analógicos digitales.

    En este sentido los dos sistemas funcionan sin internet, permiten el uso de repetidores, y tienen el mismo alcance (aunque se tenga la percepción de que el digital llega más lejos).

    Hasta aquí pudiéramos decir, también, que los dos sistemas cumplen con su cometido. En ambos sistemas la cobertura se puede ampliar mediante el uso de repetidores y está limitada por la cantidad y la dificultad de instalación de los mismos.

    A pesar de esto una cobertura transnacional o transcontinental sería inviable, por no decir, imposible. Aquí es donde el internet entra en juego y donde el sistema digital comienza a tener algunas ventajas.

    INTERNET Y RADIO DIGITAL

    El internet beneficia a los dos sistemas permitiento que radios digitales y/o analógicos se puedan conectar entre sí a cualquier distancia. Echolink es un ejemplo de ello.

    Ahora bien. Los sistemas digitales, a diferencia de los analógicos, permiten, dada su naturaleza, hacer un control en cuanto a con quien o quiénes quiero establecer contacto. Con el sistema digital puedo seleccionar una persona o un grupo (país o zona) específica. Adicionalmente tengo la posibilidad de mensajería y de identificación de llamadas, cosa que no se podría hacer con los sistemas analógicos.

    Aparte de las ventajas mencionadas, los sistemas digitales permiten llegar a lugares distantes, insospechados, mediante el uso de redes existentes (internet). Mediante la red podemos establecer comunicados casi instantáneos con cualquier parte del mundo o fuera de él. Realmente lo que se hace es interconectar las radios a través de esta red a fin de establecer comunicación a grandes distancias sin el uso de repetidores tradicionales. A cambio se usan servidores o nodos que reciben y distribuyen estos comunicados.

    CONCLUSIONES

    Concluyamos recordando, entonces, que NO es necesario el internet para que podamos hacer radio digital en su forma básica y que las redes constituyen una forma moderna, práctica y fácil de extender nuestros comunicados a otras latitudes en cuyo caso SÍ dependemos del internet.

    Hay quienes han perdido el entusiasmo por la radioafición argumentando que no tiene sentido utilizar un radio para comunicarnos con otra persona cercana o lejana, si eso mismo se puede hacer mediante whatsapp, messenger u otro sistema parecido. Debo recordarles a estas personas que no se deja de disfrutar un viaje en tren a pesar de la existencia del avión, ni que se deja de respirar el aroma de un café colado en sedaso a pesar de las modernas cafeteras!

    Copiado del Colega Henry Arias HJ5HEN.

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